Hola de nuevo
@_letmegohome (antes @Rmnoia)
Me llama la atención esto que has escrito:
No sé cómo eres físicamente, pero por adjudicarte un perfil (físico) vamos a suponer que eres "morena". Si para repartiros en una clase, os dirían: id a la derecha los morenos y a la izquierda los rubios. Tú irías a la derecha, porque estás respondiendo a una clasificación.
Si fueras "alta" y os pedirían: "los altos a la derecha y los bajos a la izquierda", tú tendrías claro dónde colocarte.
Otra alterativa sería: "los nacidos entre enero y junio a la derecha y los nacidos entre julio y diciembre a la izquierda", pues también sabrías exactamente dónde colocarte. Sabrías a qué
categoría perteneces porque son cuestiones cualitativas, que establecen claramente la
cualidad: moreno, alto, fecha de nacimiento, etc. La respuesta es dicotómica: SI o NO.
¿Qué ocurre con la clasificación de ciertos trastornos mentales, por ejemplo el TLP? pues que no lo son. La frontera no es una categoría sino es una
dimensión, ya no se puede responder con un SI o un NO, sino con un valor (imaginemos entre 0 y 10) el punto de corte sería la
cantidad. Por ejemplo: Las personas que tengan menos de 120 de Colesterol Total que se pongan en un lado de la clase y las que tengas mas de 120 de Colesterol que se pongan en otra.
En este caso, aunque la clasificación/categoría/diagnóstico es dimensional (medible) al haber un
punto de corte la frontera está clara.
Pero ¿Qué ocurre con los síntomas recogidos dentro del TLP? que no existe ese punto de corte. No hay un análisis clínico objetivo (como un análisis de sangre que establece el Colesterol en sangre) que determine ¿cuánto miedo al abandono tienes? ¿en qué grado de tristeza estás? o ¿en qué punto exacto tu frustración te lleva a autolesionarte? (hablo en general, no en tu caso concreto), por eso no podemos decir
SOY TLP. (En el caso del diagnóstico es el profesional quien conoce y sabe determinar ese punto de corte de ahí que el diagnóstico por profesional sea el único que debemos tener en cuenta y no lo que cada uno vea que "se corresponde" con un síntoma, ya que no puede calcular su valor).
Por eso, esta deducción tuya:
No es incorrecta, se puede decir que es correcta, ya que sólo "serías TLP" en el caso de que dentro de un grupo de apoyo (por ejemplo) hubiera personas con distintos Trastornos y os clasificarían: a un lado los que tienen TLP a otro los que tienen TCA, etc.
Por lo tanto, si nos atenemos al título de este hilo ¿Cuándo sería el TLP parte de tu personalidad? pues cuando efectivamente estuvieras clasificándote con ese diagnóstico, pero todos sabemos que somos mucho más que nuestras dolencias.
Si una persona (llamémosle Pedro Rodríguez) ha tenido un accidente de moto y le han tenido que amputar una pierna ¿es distinto a cómo era antes del accidente?, no cabe duda de que esa experiencia le habrá hecho cambiar, por sus limitaciones físicas y psicológicas del trauma que puede suponer, pero él seguirá siendo Pedro Rodríguez, aunque su personalidad haya cambiado por la experiencia vital vivida.
A Pedro Rodríguez, no es su pierna (o su falta de ella) quien le define. Nos definimos socialmente según los grupos a los que pertenecemos (y nos clasifican): familia (seré hija/nieta/madre/prima, etc.); profesión (arquitecto/aparejador/delineante, etc); de un grupo de edad (joven, adolescente, adulto, anciano, etc.) nacionalidad (de un país u otro); de un equipo de fútbol; de una ciudad... etc. etc. etc.
Conocer o prestar atención a nuestra personalidad no es más que conocer a qué clasificación respondemos, por ello el TLP sólo será parte de nuestra personalidad en el caso del ejemplo que he puesto más arriba.
No sé si me he expresado correctamente o me he liado un poco.
Ya me dirás.
Espero que pronto te sientas mejor