LO QUE TIENES QUE CAMBIAR EN TUS HÁBITOS
Además de eliminar los productos menos saludables de tu dieta de manera drástica, hay otras pautas a seguir hasta alcanzar un dieta saludable sin agobios. Estas son las recomendaciones que considera esenciales la nutricionista Maria José Crispín:
-Los alimentos, mejor hervidos, a la plancha o en guisos con muchas verduras y poca grasa.
-Tomar proteínas mínimo dos veces al día: carnes, pescados, huevos y lácteos. Alternar los pescados azules con los blancos. Mejor aves que carne roja y siempre bien hecha pero no frita; mejor asada o a la plancha.
-No hay que evitar el AOVE o el aguacate, son grasas buenas y necesarias para el buen funcionamiento del organismo, pero ingerirlas con moderación.
-Arroz, pasta o patatas en ensalada y con verduras. Si la preparo el día anterior a ingerirla, el almidón se ha hecho resistente y no engorda. Si se come arroz, pasta o patata no se debe comer pan.
-En cuanto a la fruta, mejor tomar piezas enteras, no zumos ni batidos que contienen mucha azúcar y nada de fibra.
-Tomar mucho líquido entre comidas ya sea agua, infusiones, caldos, etc. En total, unos dos litros diarios.
-Masticar bien los alimentos es un paso muy importante para hacer bien la digestión. La salivación y la trituración es esencial para una buena digestión. Porque la sensación de saciedad no aparece inmediatamente, sino a los veinte minutos, por lo que hay que darle tiempo al cerebro de avisar al estómago de que ya está lleno.
-Los hidratos de carbono solo en el desayuno y en la comida.
-A la hora de la cena, tomar las verduras. Mejor cocinadas que crudas para facilitar la digestión, acompañada de proteína de alto valor biológico, mejor pescado que carne.
-Cenar lo más pronto posible y dejar pasar dos horas antes de acostarse.