Bueno... Yo no sé si habrá alguna terapia focalizada en ésto. Imagino que sí. Pero, yo creo que lo importante de todo no es qué terapia hago, es aprender mucho a entendernos desde muchas perspectivas.
Yo no sé si existen el niño, el adulto, etc. Lo que sí sé, es que, depende de qué actitud/posición/postura tomo yo como respuesta a lo que "viene de fuera" (o de dentro), "la reacción" es diferente, así que, debe haber diferentes posibles estados de "acción".
Si consigo identificar en qué momento responde cada uno de ellos, es posible que pueda "enseñarles" a cada uno de ellos respuestas adaptadas a cada circunstancia, porque, no vayamos a pensar qué el único que se equivoca es "el yo hijo"! , no, no!.
Con respecto a la terapia, a apagar incendios y a ir a conocer el dolor del niño.
Parece de perogrullo, pero mi psiquiatra, en la primera consulta me dijo... Tienes 29 años, casi 30 (me faltaban 7 días), tenías problemas con tus padres pero vives fuera de casa hace años, tienes pareja, etcétera... Ya está. Perdona y a por lo siguiente. Y joder ... Pues era verdad. No es que saliera de la consulta habiendo perdonado a todo aquel que me hizo daño, no, pero es que me di cuenta que la que más daño me hacía, era yo misma "regocijandome" en mi propio dolor, en mis propios malos recuerdos, en mis malas experiencias, en el odio vital dirigido, en especial, hacia mis padres. Era verdad todo lo que había vivido (o, al menos, para mí, lo era), pero lo recuerde, o no, lo sufra, o no, es pasado y no lo puedo cambiar. Solamente lo puedo utilizar para intentar no repetir los mismos errores (si fueron míos) o para racionalizar las razones por las que X personas me pudieron hacer daño (en su mayoría, si nos paramos a pensar, no porque quisieran hacerlo). Cuando empiezas a aceptar que sufriste, que es real, pero que seguir sufriendo no hará que aquello no haya ocurrido, entonces decides VIVIR (bueno xD esa es mi teoría).